lunes, 12 de enero de 2026

 


ORACIÓN 9 de enero 2026.

Camino - Verdad - Vida: Querida Sabiduría, Energía, o querido Dios…

Ser Camino, como mujer no debería ser diferente al de un hombre, pero lo es:

Nos vivimos como hijas, madres, abuelas, hermanas, compañeras, esposas,

Habitadas por la obediencia y los cuidados de l@s demás como mandato principal, vivimos en la exigencia sin término,

Cuerpos rotos, por los secuestros de las capacidades de ser quienes verdaderamente somos.

Privadas de libertad, y perdidas… sin conciencia de estarlo, sin descubrir la necesidad de despertar.

Ser verdad es una experiencia que todas tenemos, pero casi no reconocida, ¿Cuándo, cómo y dónde? brota de lo más hondo y nos invita a seguirla…

Pero no siempre se nos permite, y/o el miedo a lo desconocido nos lo impide…

Quizás esa experiencia es la que nos reúne aquí en MyT, buscando, y queriendo acabar con las imposturas…

Nuestra verdad puede aflorar y romper los burladeros que se lo impiden…

Descubrirnos a nosotras mismas es la gran tarea

Ser Vida es vivir en la permanente disociación de lo que debe ser y lo que no es.

No es fácil, realizar la opción libre, madura, generosa y de inteligencia sororal,

Es soportar lo que nos ha tocado, sin sucumbir al destierro o la despersonalización,

Es buscar lo identitario desde la libertad interior, en la fe, y alegría de la dimensión comunitaria…

Con la mirada puesta en el horizonte soñado, para caminar juntas en clave de Espiritualidad Feminista y Cristiana.

Como Jesús yo quiero ser Camino, Verdad, y Vida. Por él y por nosotras te lo pedimos Amen

sábado, 30 de marzo de 2024

La Palabra se hizo silencio

 Noche de Vigilia. Sábado Santo.



    No me puedo identificar más con María Magdalena hoy…, esta sensación de silencio, de soledad profunda, de no poder correr con mis hermanas y hermanos en la búsqueda de la vida “como quisiera”, porque la muerte por asesinato nos invade los corazones, el pecado se nos hace presente desde Caín y Abel Gn.4, de una manera tan especial, que cuesta mover esa piedra… de mentiras, de falsas ilusiones, de anonadamiento de la Vida.

    Tras esa piedra sabemos que no hay cuerpo que guardar, por lo tanto tampoco debo guardar el mío de cuanto acontece a mí alrededor, porque Dios nos ha creado a imagen y semejanza por lo tanto… no hay nada que guardar. Pero lo que más me cuesta es no poder escuchar su voz en medio de tanto ruido blasfemo y farisaico, de tanta mentira y abuso de poderes, de tantas esclavitudes. 

    Nada me consuela más que rememorar los hechos de Jesús, ahí de nuevo brota la esperanza, la resistencia y la resiliencia para continuar haciendo oído, abriendo los ojos, pero especialmente el corazón, porque Sí, hay un mañana y como Miriam cogeré la pandereta.

                                                                                                Mercedes 30/03/24

lunes, 4 de marzo de 2024

La Revuelta de las Mujeres en la Iglesia de Sevilla 3 de marzo 2024.

Hasta que la Igualdad, la Justicia y el Cuidado de la Casa Común, sean costumbre en la Iglesia



Más de 100 personas en un acto muy motivador y reivindicativo, como se leyó en el 
Manifiesto, para lograr una Iglesia Sinodal que realmente sea una Comunidad de Iguales.




 


jueves, 24 de marzo de 2022

REVUELTA PARA EL PRESENTE Y EL FUTURO



Revuelta para el presente y el futuro

por eukleria
créditos de la imagen

Redaccion de alandar

En la Iglesia, en ocasiones, decimos valorar lo pequeño pero, con frecuencia, no deja de ser una declaración de intenciones que no terminamos de incorporar a nuestro mapa mental y emocional.

Si escuchamos la palabra de Jesús, esta actitud en él es recurrente (la pequeña semilla de mostaza, el óbolo de la viuda, las palabras sencillas pero firmes de la mujer sirio fenicia, el suave toque de la hemorroísa a su túnica…).

La Revuelta de mujeres en la Iglesia nace pequeña y, a día de hoy es, también, una pequeña experiencia. Y convendría no olvidarlo para volver a ese origen cuando las fuerzas flaqueen y las dificultades se hagan más patentes. 

Que algo nazca pequeño en el contexto de la comunidad eclesial le da garantía para no perder el norte y mantener los pies asentados en la tierra buena del Espíritu/Ruah y, desde esa tierra, las mujeres de la Revuelta están recorriendo un camino con sentimiento de estar construyendo historia.

Los signos de los tiempos, otra referencia de la palabra de Jesús, venían avisando ya desde antiguo: la genealogía de mujeres a las que las de la Revuelta rinden homenaje en sus reivindicaciones, encuentros y celebraciones prefijaban una autoconciencia en la que no coincidían el saberse con el estar. Porque la reflexión de la que nacen las reivindicaciones de las revoltosas surge de un saberse sujetos de plenos derechos y un estar en un territorio físico e ideológico que se los niega: el sistema patriarcal que atraviesa a la Iglesia.

Este desajuste ha tenido diversas características en los diferentes tiempos históricos y es en el S. XX cuando el movimiento feminista, civil y laico, ofrece referencias que ayudan a mujeres en la Iglesia a interpretar y reivindicar su lugar en la institución.

Por eso muchas de las mujeres de la Revuelta de hoy son las de los colectivos que, en los años setenta, ochenta y noventa, iniciaron un camino de reflexión, reconocimiento y celebración como mujeres que ejercían y reivindicaban su realidad y sus derechos en el seno de la Iglesia, machista y patriarcal en sus reflexiones y comportamientos.

Una de las buenas noticias que acompañan este proceso que eclosiona como Revuelta en 2020 es que hermanas pequeñas, hijas y nietas de aquéllas también se han vinculado y se reconocen revoltosas. La otra buena noticia es que el movimiento se ha producido a nivel internacional lo que supone una diversidad que nos enriquece y hace más fuertes para soñar y prefijar la Iglesia otra por venir.

Vivimos, en medio de tanto dolor e incertidumbre mundial, un rayo de esperanza (entre otros), caminando en este 2022 hacia el Sínodo de mujeres que permitirá llevar en octubre, a Francisco y a la comunidad eclesial, voz, grito y propuestas de vida digna en la Iglesia, para todas y todos, hasta que la igualdad se haga costumbre.

Porque la Revuelta es imparable, no olvidemos que procede de lo pequeño.